
Edificio Kavanagh
La millonaria porteña Corina Kavanagh
encargó en 1934 un rascacielos a uno de los estudios de arquitectura
más prestigiosos de la próspera Buenos Aires de comienzos del siglo XX.
La señora Kavanagh vendió dos de sus estancias para financiar la
construcción. El edificio se erigió en 14 meses.
Es una torre
escalonada de hormigón armado de 120 metros de altura, 32 pisos y 105
viviendas. Se levanta frente a la Plaza San Martín. Cuando se inauguró
fue el edificio más alto de Latinoamérica y la mayor estructura en el
mundo de hormigón armado. El estilo es racionalista, caracterizado por
la austeridad de las líneas, la carencia de ornamentos externos y los
grandes volúmenes prismáticos.
Para asegurar la calidad de la
obra no se pusieron límites al presupuesto. El Kavanagh, proyectado
como un edificio de departamentos de lujo, ganó numerosos premios
nacionales e internacionales.
Corina Kavanagh —que tenía 39 años
cuando encargó el edificio— se reservó para sí el departamento del piso
14, el único que ocupa toda una planta.
Galerias Pacifico
El edificio se hizo para alojar las tiendas Au Bon Marché Argentina, pero por problemas económicos, éstas nunca llegaron a inaugurarse y se instalaron en cambio varios comercios más pequeños.
En diciembre de 1896, las galerías se transformaron en la primera sede del Museo Nacional de Bellas Artes; en 1908, el Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico adquirió parte del predio para sus oficinas y se lo comenzó a llamar Edificio Pacífico.
En 1945 fue remodelado por los arquitectos Jorge Aslan y Héctor Ezcurra. La obra separó el sector de oficinas del comercial, y se coronó con una cúpula de 450 metros cuadrados cubierta por murales de algunos de los artistas más prestigiosos del momento: Spilimbergo, Berni, Castagnino, Colmeiro y Urruchúa. Los doce paneles pintados conforman uno de los conjuntos murales más importante de Buenos Aires. El fresco de Antonio Berni (1905-1981) es uno de los más reconocidos.
Luego de años de abandono, las galerías fueron reformadas y reinauguradas en 1990 como centro comercial. Entonces se agregaron otros cuatro murales de: Rómulo Macció, Josefina Robirosa, Guillermo Roux y Carlos Alonso.
En el edificio funcionan el Centro Cultural Jorge Luis Borges y el Estudio de danza Julio Bocca . (Más)
MUSEUM (EX-FERRETERÍA HIRSCH)

CONVENTO DE SANTO DOMINGO
En la torre se ven las réplicas de las balas de 1807, porque la verdadera torre fue reconstruida.

CONVENTO SAN FRANCISCO. CAPILLA SAN ROQUE
La Capilla de San Roque se inauguró en 1756, fue restaurada, luego del incendio en 1955, siendo sus imàgenes del siglo XVIII con la excepción de unas pocas del siglo XIX.

IGLESIA DE SAN IGNACIO

COLEGIO NACIONAL DE BUENOS AIRES
Bolívar 263.
Aquí funcionó el Colegio Màximo de San Ignacio, el Real Colegio de San Carlos, Colegio de Ciencias Morales, hasta que Mitre crea en 1863 el Colegio Nacional de Buenos Aires, que se transforma en el colegio secundario màs prestigioso de la ciudad. La construcción actual es obra del arquitecto francés Norberto Maillart, inaugurada en 1938. Su fachada es un buen exponente de los sistemas de composición de la arquitectura "Beaux Arts". Es una obra paradigmàtica de la arquitectura escolar de principios de siglo donde se reúnen la preocupación por optimizar los recursos físicos de acuerdo a los avances técnicos del período, la voluntad de ofrecer un entorno que ofrezca calidad estética y el interés en monumentalizar la imagen de la educación pública.

MANZANA DE LAS LUCES
Con este nombre la bautizó el periódico "El Argos" en 1822, puesto que en ella se asentaban importantes instituciones de la cultura. Los jesuitas se instalaron aquí en 1633, y desde ese momento la Compañía construyó los numerosos edificios de sus varias instituciones, de los cuàles algunos han llegado hasta hoy: Procuraduría de las Misiones, Casas de Renta, Residencia del Procurador. Luego de su expulsión en 1767, estos predios tuvieron diferentes destinos como la Antigua Universidad de Buenos Aires (Academia de Medicina y Departamento de Ciencias Exactas), Sala de Representantes (Legislatura y Congreso Nacional), entre otras instituciones. Se destacan los túneles del siglo XVIII de los que puede visitarse un sector donde se han efectuado trabajos de conservación arquitectónica.

TEATRO y Centro Cultural Gral. San Martín
La construcción del actual edificio en el mismo predio, comenzó en 1954, sobre un proyecto de los arquitectos Mario Roberto Alvarez y Macedonio Ruiz. Es una construcción aérea de gran funcionalidad, realizada con hormigón armado, cristal y fuertes carpinterías metàlicas. Alberga tres salas teatrales propiamente dichas, la mayor de ellas (llamada "Martín Coronado") tiene capacidad para 1049 espectadores. También cuenta con un cine, talleres, depósitos y gabinetes para el desarrollo de las distintas tareas vinculadas con el quehacer artístico.
Cabe destacar que el San Martín cuenta con dos elencos estables: el Ballet Contemporàneo y el Grupo de Titiriteros. Ambos elencos fueron precursores en su género a nivel nacional y han conseguido el reconocimiento unànime del público y la crítica, màs allà de las fronteras de la Argentina. Destacadas figuras, tanto de la Danza como del milenario arte de los titiriteros, han dirigido estos elencos.
La programación del TGSM estuvo siempre orientada por una política cultural fundada en la convicción de que un teatro oficial, sostenido con el dinero de la comunidad y, por lo tanto doblemente obligado para con ella, debe contribuir a la formación estética, humana y social de su público. Asimismo la institución realiza un esfuerzo constante para que sus actividades sean accesibles a todos, consideràndolas un servicio público. Dentro de su cartelera habitual merece destacarse el "Ciclo Música Contemporànea" y el "Ciclo Clàsicos Populares".

Teatro Nacional Cervantes
Este teatro fue construido por encargo del
matrimonio de actores María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza. Fue
inaugurado en 1921 con la obra "La Dama Boba" de Lope de Vega. El
exterior del edificio es una reproducción de la rectoría de la
Universidad y Colegio de Alcalà de Henares, principal centro del
humanismo renacentista en España. Es obra de los arquitectos Repetto y
Aranda. Muchas ciudades de España aportaron cortinados, azulejos,
candiles, làmparas y tapices para su construcción. Como los gastos del
teatro no pudieron ser sobrellevados por el matrimonio, el entonces
presidente de la Nación, Marcelo T. de Alvear, ordenó su compra en una
subasta pasando el teatro al patrimonio Nacional, que en un principio
se iba a llamar María Guerrero, pero la actriz se opuso, designàndolo
Cervantes en homenaje al literato español autor de "Don Quijote de la
Mancha". En 1961 se produjo un incendio que destruyó una parte del
edificio sobre la Avenida Córdoba, siendo reconstruido unos años
después.
El teatro cuenta en la actualidad con las salas "Orestes
Caviglia" y "María Guerrero" con capacidad para 150 y 800 espectadores
respectivamente y un importante Museo de Historia del Teatro Argentino.
Es Monumento Histórico Nacional.

TEATRO COLÓN
El actual Teatro Colón es la continuación de otra sala del mismo nombre que funcionó desde 1857 hasta 1888 y que se encontraba frente a la Plaza de Mayo, donde hoy se erige el Banco de la Nación Argentina. El nuevo edificio comenzó a construirse a principios de la década de 1890, en el terreno que ocupaba la primera estación de ferrocarril del país. En la confección de los planos y la dirección de la construcción participaron sucesivamente tres arquitectos: Francesco Tamburini, Victor Meano y Jules Dormal. Fue inaugurado el 25 de mayo de 1908, con la ejecución de la Ópera Aída de Verdi. Su estilo combina las características de la arquitectura italiana con detalles ornamentales franceses. La entrada principal es la de la Calle Libertad, por la cual se accede al "Foyer". Una Gran escalinata conduce a la sala, en forma de herradura, iluminada por una imponente araña con màs de 500 làmparas. La pintura actual de su cúpula corresponde al artista argentino Raúl Soldi y data de 1966. La sala goza de una de las acústicas màs perfectas del mundo. Tiene casi 2500 butacas y una capacidad màxima de 3000 espectadores. Ademàs de la sala principal, el teatro cuenta con el Salón Dorado, ideal para música de càmara, talleres de escenografía, sastrería, tapicería, peluquería, zapatería, escultura y pintura, entre otros, donde se realizan sus propias producciones escénicas.

El Obelisco de Buenos Aires
En tiempos de su inauguración fue muy resistido por la opinión pública, esto hizo que el propio Concejo Deliberante proyectara demolerlo. Esta decisión cayó en el olvido y paradójicamente el obelisco, con el correr de los años, se transformó en un símbolo indiscutido de la ciudad.

EDIFICIO LA INMOBILIARIA

EDIFICIO BAROLO
La fachada principal, sobre Avenida de Mayo, lleva hasta sus últimos límites el deslumbrante sentido escenogràfico del autor, que termina de explayarse en la torre bulbosa, un logro tanto del diseño arquitectónico como urbanístico. La obra fue encargada por Luis Barolo, un italiano que había hecho fortuna como pionero de la industria textil argentina. Se emplearon 4300 m2 de cemento armado, 8300 m2 de mampostería, 1400 m2 de material para pavimentos y 1450 m2 para estucos y revestimientos, 70.000 bolsas de portland, 650 toneladas de hierro y màs de 1.500.000 ladrillos, así como 2 millones de ladrillos huecos.
Cuenta con dos subsuelos y mide 100 m. de altura hasta el faro giratorio, sistema Salmoiraghi, de 300.000 bujías que corona la torre. El recorrido total de las escaleras es de 236 m. con 1410 escalones. Se le instalaron once ascensores, diseñados especialmente.

TEATRO AVENIDA
En su típica programación de zarzuelas, teatro y danzas, participaron Miguel de Molina, Lola Flores, Lola Membrives, Jacinto Benavente, Carmen Amaya, Sarita Montiel, Carmen Sevilla, Hugo del Carril, Tita Merello y Mariano Mores, entre otros.
Un incencio, cuyas causas jamàs se aclararon, acabó con la fachada, el hall y parte de la sala en la madrugada del 3 de abril de 1979. Su restauración comenzó ocho años màs tarde, gracias al emprendimiento de un grupo de españoles residentes en la argentina. Conservando su estilo original, reabrió sus puetas el 19 de junio de 1994 con la presentación de Plàcido Domingo.

CLUB ESPAÑOL
La sofisticada combinación efectuada por el arquitecto Enrique Folkers e inaugurada en 1911, incluye componentes de estilos históricos como el neo-romànico, el neo-renacentista y el neo-mudéjar con otros correspondientes a tendencias antiacadémicas como el Jugendstil germànico, la Sezession vienesa y el Modernismo Catalàn. Es posible advertir, ademàs, rasgos de la arquitectura flamenca en la volumetría y en las líneas exteriores. Los interiores fueron objeto de una elaborada decoración y reúnen obras de distintos artistas españoles. El mayor despliegue corresponde a la escalera principal ejecutada con màrmoles, dorados y estucos de gran efecto. La policromía general que ostenta todo el edificio traspasa el efecto decorativo para convertirse en el símbolo conmemorativo de la imagen hispànica de una colectividad.
PASAJE URQUIZA ANCHORENA - PALACIO VERA
Av.de Mayo 767-777

CABILDO DE BUENOS AIRES
Las obras de la nueva construcción comenzaron en 1725, según planos del arquitecto jesuita Andrés Blanqui. Constaba de dos plantas, balcón corrido en el frente hacia la Plaza, elegante torre central, once arquerías en cada piso, y tejado a dos aguas. Albergaba en su planta baja una capilla y oficinas y en la planta alta la Sala Capitular.
El Cabildo se inauguró en 1740 y años después se anexó el terreno posterior, donde se construyó una càrcel para hombres, separada del edificio principal por un patio.
Suprimidos los Cabildos en la provincia de Buenos Aires en 1821, el edificio de Blanqui fue dedicado a funciones judiciales.
Remodelado a fines del siglo XIX el edificio fue italianizado como signo de la época, con balaustres y semicolumnas, añadiéndosele un tercer cuerpo a la torre. En 1889 al ser abierta la Avenida de Mayo, el Cabildo perdió tres arquerías del sector norte y la torre. En 1931, perdió tres arquerías del lado sur por causa de la Diagonal Julio A. Roca. Una década màs tarde le fue devuelta su arquitectura primigenia con una torre màs pequeña y sólo cinco arquerías. Dicha restauración fue realizada por el arquitecto Mario Buschiazzo sobre la base de fuentes documentales gràficas y escritas, sondeos y cateos en obra logrando retrotraer el Cabildo al aspecto que ofrecía en la época colonial.
Hoy es sede de la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos, y del Museo Histórico Nacional del Cabildo de Buenos Aires y de la Revolución de Mayo.

